
Hogares más saludables. Durante mucho tiempo, al diseñar una vivienda, hablábamos de distribución, funcionalidad, estética, materiales o eficiencia energética. Sin embargo, había un aspecto que pasaba mucho más desapercibido: la calidad del aire interior y la influencia que los materiales que nos rodean pueden tener en nuestro bienestar.
Hoy esta mirada está cambiando.
Cada vez somos más conscientes de que diseñar hogarres más saludables no depende únicamente de una buena ventilación o de la entrada de luz natural. También importa qué materiales introducimos en nuestros espacios y qué sustancias pueden emitir con el paso del tiempo.
Y cuando hablamos de los más pequeños, esta cuestión adquiere todavía mayor relevancia.
Los muebles, revestimientos y elementos constructivos pueden contener materiales y adhesivos que liberan compuestos volátiles al ambiente. Por eso, a la hora de elegir mobiliario para una vivienda, especialmente para habitaciones infantiles, cocinas o zonas donde pasamos muchas horas, conocer las emisiones de los materiales es una parte cada vez más importante del proceso de diseño.
No se trata únicamente de elegir un mueble bonito o funcional. Se trata de entender el espacio como un conjunto y preguntarnos qué impacto tiene sobre las personas que lo habitan.
La conciencia sobre la salud ambiental de nuestros hogares ha crecido considerablemente en los últimos años. Y junto a ella, también lo ha hecho la preocupación por construir viviendas más responsables, duraderas y respetuosas con las generaciones futuras sin por ello, por supuesto, renunciar a buen diseño.
Elegir materiales de bajas emisiones es una forma más de avanzar hacia ese objetivo.
Porque cuando diseñamos una cocina, un dormitorio o cualquier otro espacio de la vivienda, estamos creando mucho más que un lugar para vivir. Estamos construyendo el entorno en el que crecerán nuestros hijos y en el que desarrollaremos gran parte de nuestra vida.
En Moblebo creemos que el diseño debe ir acompañado de responsabilidad: materiales seleccionados con criterio, procesos conscientes y muebles pensados para formar parte de nuestros hogares durante muchos años.
Porque la sostenibilidad no solo consiste en cuidar el planeta.
También consiste en cuidar de las personas que lo habitan.
